miércoles, abril 26, 2006

Mi novia se ha pasado la noche al teléfono, y yo estaba tan poco dormida y tan poco despierta que no pude ni dormir ni decirle que se fuera a otra habitación.
Y las pastillas anticonceptivas que me recetó un medico con un estado dudosamente conciente me revuelven el estomago.
He estado dándole vueltas a una idea que algún día he de patentar, voy a presentar un proyecto para el traslado de las tierras pertenecientes a Almería. Esto seguramente acabaría con la bien ganada fama de sosos y bordes de los Almerienses, porque tras un largo año de estudios en el medio, he llegado a la conclusión de que la causa de todo esto, y básicamente el único motivo del mal humor de estos seres //además del incesante viento norte// es que a los Almerienses no les gusta vivir en Almería.
Me veo en la necesidad de aclarar que ni bebo ni fumo, por tanto todo esto es natural, y en cualquier caso incentivado por las pastillas del doctor



Desierto de Tabernas - Almería